martes, 14 de septiembre de 2010

Quizá este blog no sea para usted.

En la Biblioteca de Papeles Perdidos, sólo hay escritos que se han perdido en el barrio de Flores, Ciudad de Buenos Aires, mayormente en las décadas de 1960 y 1970. Si usted no estaba allí en esa época, es muy probable que no entienda un joraca y se aburra soberanamente. Le pido disculpas, pero yo he juntado estos papeles perdidos para quienes vivimos nuestra infancia allí y en ese entonces. Muchos de los escritos son imposturas obvias, pero de todos modos son un espejo que atrasa, un lugar donde algunos nos miramos y vemos algo de lo que éramos. Algunos son espejos deformantes, otros reflejan sólo fantasías. Si usted entiende algo de lo que lea aquí, deje su comentario. Casi seguro fuimos a la misma escuela, aunque no haya sido la misma.

2 comentarios:

  1. Ricardito, el mismo barrio, la misma escuela, casi las mismas experiencias, sin embargo es como que algo huele a podrido en La Biblioteca de Papeles Perdidos, ¿que será? La bolitas de los paraísos no son porque tengo uno en la vereda y tienen un tufo muy característico. La transpiración de tu axilas, tampoco, por que también la conozco después de compartir 6 años. Tampoco el trabajo de tu padre, porque si no se lo llevaba a tu casa menos lo traería al blog. Pero yo conozco ese olor...
    No importa. La infancia es una hermosa estación y reflejas con tus palabras muchas vivencias comunes, (puf que olor!!) y hermosos recuerdos. Claro que es evidente que algunas cosas no las vivimos igual, por ejemplo, el mar lo conocí recién a los 16 años (Che que baranda!!!), los días de lluvia no miraba gotitas en el vidrio sino que tapaba meticulosamente los desagües pluviales para que la casa se inunde y dos veces, en verano, me robe una botella de cerveza y termine totalmente beodo en pantalones cortos de franela y botines Sacachispas (Puajjj que putza!!!) Otra diferencia es que siendo un pequeñin ya tenia conciencia social y de clase, que el Sabio Conductor supo transmitirme vía paterna (me ahogooo !!!).
    Tu olvido de los años de proscripción es artero y deliberado, muchos niños al igual que yo sufrieron por el destierro obligado del Primer Trabajador, (quemen un diario por favor!!!) marcando su infancia con una mácula de tristeza eterna.
    Por eso Ricardo, te digo con todas las letras es mejor salir de mi blog con olor a gato que entrar al tuyo con olor a... GORILA!!!!!!!
    Me encantaron tus estaciones, seguí publicando por favor (así puedo seguir criticando)
    Un abrazo. Pepe
    PD: Ah el certificado me lo mandan o lo vengo a buscar?

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  2. Dudo mucho que haber conocido el mar a edad temprana tenga olor a gorila. Sobre todo si uno estaba alojado en uno de los hoteles construídos en Chapad Malal por el quetejedi para usufructo de los laburantes de a pie (como mi viejo) y sus familias (yo).
    No mencionar los años de proscripción no es "ocultarlos" ni convierte en gorila a nadie. Sólo un fundamentalista pensaría así, p. ej., el compañero trotskista don Jorge Abelardo Ramos.
    Seguramente no querrás que te metan en la misma bolsa con él.
    No obstante, estoy dispuesto a hacer una concesión. A partir de la próxima entrada, sólo publicaré textos a las 20:25 hs.
    Tal como dice claramente el artículo correspondiente (que no es este) los certificados se entregan en la sede de la Biblioteca de Papeles Perdidos, sita en Calcena y Yerbal. Si no eres capaz de llegar a esa intersección, sólo es por falta de imaginación.
    Gastón
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    No se olviden de Casildo Herreras

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